“Triunfo” increíble – Por Cristian Silva

 

 

 

Cristian Silva, secretario general Unidad Visión Venezuela Sucre

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vivzla@gmail.com

Twitter: @visionvenezuela

 

En el año 1952, el Presidente constitucional de la República de Venezuela era el dictador General Marcos Pérez Jiménez, quién interesado en  continuar gobernando convocó  una elección de tipo plebiscitaria resultando  triunfador el Doctor Jóvito Villalba, Secretario General del partido Unión Republicana Democrática, URD.

Este triunfo molestó al militar dando instrucciones inmediatas al Consejo Supremo Electoral para  desconocer el mismo y a la vez, lo declarara vencedor.

No le quedó otra alternativa al Doctor Villalba  -llamado también “paladín de la democracia” por sus dotes histriónicas y capacidad discursiva-  que  exilarse en varios países latinoamericanos hasta el año 1958,  cuando un movimiento cívico-militar derrotó a Pérez Jiménez quien huyó hacia España a bordo del avión llamado “La Vaca Sagrada”,  con un sinnúmero de maletas cargadas de dólares y permaneciendo desterrado en ese país hasta su muerte. Así es el triste destino de los dictadores.

Mientras el 15 de octubre del año 2017, otro dictador venezolano pero gobernando como demócrata  bajo el manto protector de una falsa legalidad constitucional e imponiendo además un modelo socialista-comunista, convocó  una elección de Gobernadores de Estados; y según su agente electoral para no  perder eventos de sufragios, -el diabólico CNE, comandado por una cuidadora de las cinco pailas del infierno-  ganó 18 de 23 gobernaciones. Un acto criminal no creído ni por ellos mismos.

No es posible esa victoria tan ventajosa en un país diezmado por el hambre; donde el 10% de su población vive hurgando y comiendo desperdicios de basura y donde  muere una persona cada 20 minutos por no existir medicamentos para combatir ninguna enfermedad.

¿Cómo es posible que ganaran de esa forma en una nación con carestía de todo tipo de bienes como cauchos para vehículos, baterías, repuestos;  con el 80% de su parque automotor paralizado y destruido; con la inflación más elevada del mundo a tal grado que con un salario mensual solo puede comprarse un pollo y un kilo de arroz?

¿Serán tan mensos los venezolanos para  votar por un gobierno así?… Ni un niño de cinco años  cree semejante barbaridad.

¿Cómo unos  seres racionales van a premiar a estos gobernantes  irresponsables donde un par de zapatos vale hasta cinco millones de bolívares y  con el ochenta por ciento del  potencial industrial nacional destruido y más de la mitad de la masa laboral desempleada?

¡Ah, pero hay otro detalle! Días y horas antes de la elección, un río de dinero y comida se repartió en los estratos más vulnerables comprando conciencias.

Fue una situación similar a la de Jesucristo cuando dijo: “Con un beso entregas al hijo del hombre”, quienes se vendieron por 30 monedas de plata al estilo Judas, estarán arrepentidos y buscando una soga para terminar de ahorcarse porque el maldito dinero ya se les terminó.

Escuché un Constituyente de Cumaná afirmar que el hambre y los precios altos no existen, sino, son inducidos por la derecha.  Inducido Señor Constituyente, es su abultado abdomen  el cual no cabe en una camioneta 4×4, porque a ustedes les llevan gratis todas las bolsas del CLAP, mientras un infeliz vive “con la barriga pegada al espinazo”. En Cumaná esto tiene que cambiar, luchemos por elegir un Alcalde que realmente le duela la ciudad.