Pena y vergüenza ajenas

Isaías A. Márquez Díaz

Es lo que estamos ofreciendo a la comunidad internacional, incluso hasta a instituciones de la talla de la CEPAL. También,  cuando el FMI  nos pronostica un índice inflacionario de un 2368, 36 % para 2018, contracción de un 12 % para este año y de un 6 % para el venidero.

Y, con una diáspora en plena ebullición, todo a causa de las desfachateces y políticas descabelladas, que, olímpicamente, se vienen implantando desde 2008, pese al desconcierto. Así como al cuestionamiento  de la población y de  la comunidad internacional que nos observa y censura.

En consecuencia, es el momento de que exijamos formalidad al gobierno lerdo y presumido, que pretende halagar al pueblo con cajitas de comida, bonos etéreos, incrementos salariales, ardides  y otros sofismas  con los que se pretende calmarnos las inquietudes y/o necesidades para salir de la crisis que nos agobia a todos, sin excepción., ya que, de lo contrario, contribuimos a que se atornillen en el poder, cuyas consecuencias desde ya las estamos viviendo, mediante burlas y fraudes continuos, cuya responsabilidad es de competencia nuestra, exclusivamente, por confiados y conformes con los paliativos , en virtud de una  ignorancia supina, que nos mantiene en colas y corriendo tras del viento, mientras los líderes del  sistema disfrutan de un sarcasmo  trillado, maquiavélico, procaz, inmoral y egocéntrico., ante un pueblo inerme y desconcertado, tal y como acaba de demostrarse durante el proceso electoral del dom 10/12, cuando, con todo caradurismo se incurre, nuevamente, en fraude y, sin base legal alguna ,se pretende impedir por  la opción  presidencial a partidos o personas quienes no hayan participado en ese proceso tramado para el triunfo  oprobioso del oficialismo.

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