Miércoles de Ceniza, ¿Qué es la Cuaresma?

Isaías A. Márquez Díaz

Se trata de Un símbolo de los ritos antiguos con el cual los pecadores arrepentidos se sometían a la penitencia, según el Directorio de la Piedad Popular de la Santa Sede. Se impone en forma de cruz sobre la frente con la frase “Arrepiéntete de tus pecados y sigue el evangelio”. Es recomendable que la ceniza proceda de los ramos bendecidos  durante el Domingo de Ramos del año anterior. No es un sacramento sino un “sacramental”; es decir, un signo sagrado que, de alguna forma, es análogo a los sacramentos.

Se lleva a cabo desde el siglo XI, cuando así lo recomienda el papa Urbano II. Inicialmente, solo se impone a los penitentes públicos como signo de marginación –especie de inquisición-, pero al fin acaba como en un símbolo en el cual todos los fieles se reconocen como pecadores y aceptan su propia fragilidad y mortalidad.

La Cuaresma son los 40 días durante los cuales los cristianos se preparan para la Pascua (40 días de penitencia antes de la pasión de Cristo) Se considera, aparte de lapso de tiempo de penitencia, también de purificación.

Además  de la Iglesia Católica,  la celebran, incluso, las Iglesias ortodoxa, calvinista, anglicana, luterana, metodista y las ortodoxas orientales.

En el rito latino (el más difundido) comienza hoy miércoles de Ceniza y culmina el Jueves Santo con la celebración de la Última Cena.

Este lapso nos remite a numerosos episodios bíblicos: los 40 días del diluvio, los cuarenta años que el pueblo judío marcha por el Sinaí. Y, los cuarenta días de Jesús en el desierto antes de iniciar su vida pública.

Bíblicamente, los relatos de la pasión comprenden: Mc 14,1-15,47; Mt 26-1, 27,66; Lc 22-1, 23,56; Jn 18,1-1,19-42.

Desde el siglo II hay referencia a un ayuno antes de la Pascua. Entonces, su duración es variable. Durante el siglo IV se fija en los 40 días actuales.

El ayuno también podría practicarse no solo dejando de ingerir alimentos. Sino,

Evitando vicios y/o actitudes, tales como: murmuración y/o comadreo  y  la gula, entre otros.

Disponiendo de tanta información e historiográfica acerca de la vida pasión y muerte del Señor Jesús, no se justifica la práctica de ritos no contemplados por la Iglesia Católica, Apostólica y romana, contrarios al amor a Dios, tales como: santería, hechicería y otros tantos relacionados con las mal denominadas “ciencias ocultas”.

isaimar@gmail.com