Mérida dice BASTA a la falta de fluido eléctrico y protesta mientras la GNB reprime

 

JUDITH VEGA

MÉRIDA DIGITAL

 

Protestas y más protestas fue lo que se registró ayer, a lo largo y ancho del estado Mérida. Desde el páramo hasta la zona sur del lago, los ciudadanos cansados de la negligencia y falta de información por parte de Corpoelec, decidieron quemar cauchos y basura para llamar la atención de las autoridades, luego de enfrentar por cuatro días continuos apagones repentinos o cortes del fluido eléctrico hasta por 16 horas.

En Timotes, la gente denunció haber pasado 16 y hasta 24 horas sin servicio de electricidad. Similar situación se registró en Tabay, la ciudad de Mérida, Ejido, El Vigía, Mucujepe, Palmarito y otras poblaciones de la Panamericana.

En la ciudad de Mérida, la protesta fue colectiva. Las mismas se escenificaron en los Chorros de Milla, avenida Las Américas, Cardenal Quintero, centro de la ciudad, Santa Juana, avenida Urdaneta, Chama, Pie del Llano, La Parroquia y Ejido. Hubo quema de cauchos y basura, así como obstaculización con piedras.

En la avenida 16 de Septiembre, la gente decidió no solo montar las fogatas a lo largo de la vía, sino también incendiaron la maleza del aeropuerto Alberto Carnevali, que vale informar el área no recibía atención ni mantenimiento desde hace varios meses.

Algunos vecinos manifestaron que la mayor molestia es la falta de información, así como también los cortes intempestivos que han dejado infinidad de artefactos eléctricos dañados. Además, existe desde hace varios meses la dificultad en el suministro del gas licuado, por lo que familias y comunidades pueden tener meses sin el gas doméstico, lo que los ha obligado a utilizar cocinas eléctricas y otros artefactos para la preparación de sus alimentos, sin embargo ante la falta del fluido eléctrico, las familias han montado los fogones o las parrilleras (sin carne) para hacer la comida, sin embargo grandes dificultades enfrentan las familias que residen en apartamentos.

GNB en la calle

Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) tomaron las calles y avenidas de la ciudad de Mérida para reprimir y extinguir las protestas, no obstante eran tantas y en tan diversos lugares que la labor de los castrenses se hizo cuesta arriba.