La Desnutrición en Venezuela: Situación de Crisis Humanitaria – Por: Mariany Buitrago*

 

Mariany Buitrago*

 

Uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de una sociedad es la calidad de vida de su población; calidad de vida en la que deben destacar aspectos  como vivienda digna, educación, alimentación balanceada y servicios de salud y sanitarios básicos. El difícil momento que atraviesa Venezuela en la actualidad, más allá del deterioro de la economía, las finanzas, la producción, han reflejado un fuerte deterioro en las condiciones de vida de los venezolanos, en especial en la alimentación y formas de consumo de estos.

Bajo los parámetros que establece la OMS, se clasifica a Venezuela en situación de crisis humanitaria, ya que en ciertas regiones del país, específicamente en Zulia, Miranda, Vargas y Distrito Capital, según los resultados  del estudio ”Sistema de Alerta Monitoreado y Atención” realizado por Caritas de Venezuela (2016), se encontraron niños con alguna forma de desnutrición aguda y otros en riesgo de desnutrición, hechos resultantes del consumo desbalanceado e inadecuado de alimentos, como consecuencia de la escasez de alimentos básicos en el país, y al debilitado poder de compra de los sueldos mínimos de la mayoría de la población.

Según dicha investigación, dice que los alimentos distribuidos por los CLAP, no son suficientes para combatir la crisis humanitaria, debido a que a pesar de su puesta en práctica en todo el territorio nacional, en Venezuela se evidencia avances en las formas de desnutrición aguda, sobretodo en niños hasta 5 años.

Por otra parte, y desde una perspectiva externa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también se ha pronunciado ante la situación alimentaria del país, asegurando que Venezuela tiene en la actualidad un 11% de desnutrición infantil y de superar el 15% se puede considerar una emergencia, que requiere la intervención especial del Estado y la cooperación internacional.

Entonces, el país  presenta un 11% de desnutrición severa infantil, lo que requiere que el gobierno actúe y surta de alimentos y tratamientos necesarios para sacar a delante a esa población vulnerable y no permitir que esta cifra continúe en ascenso. Sin embargo, el Ejecutivo hace caso omiso de las advertencias que arrojan los estudios realizados a la población, por ello las expectativas no son muy buenas en el corto y mediano plazo, tomando en cuenta que la crisis economía la elevada escasez y el desabastecimiento de alimentos se agudizan cada día  más.

 

*Estudiante del noveno semestre de Economía en la Universidad de Los Andes