La abstención crearía la ficción de que el Gobierno es ganador

 

 

El Gobierno de Nicolás Maduro y el Consejo Nacional Electoral intensificarán, en los días que faltan para las elecciones regionales, su campaña para incentivar la abstención, despretigiar a la oposición y crear falsas expectativas sobre beneficios a los sectores más desprotegidos de la población.

Al formular tal advertencia, Luis Rodríguez López, ex concejal de Iribarren y ex directivo regional del CNE en Lara, indicó que el ventajismo del Ejecutivo nacional es descomunal, ya que tiene días reuniéndose con los gobernadores y candidatos oficialistas para hacer ofertas engañosas de obras públicas y de programas de atención a los fines de seguir engañando a las personas que pueden creer que este Gobierno tiene recursos incalculables para llevar a cabo planes que son inejutables, porque no tiene recursos económicos y, además, no tendría tiempo para hacerlo.

Hay dos formas de favorecer en Lara a Maduro: una votando por Carmen Meléndez y la otra, no votando.

La abstencion en cualquier parte del mundo ha sido un voto a favor del adversario, expuso.

-¿Cómo podría favorecer a Maduro cuando tiene tanto rechazo, según los estudios de opinión?

-En esta situación en que la popularidad del Presidente de la República está por el suelo, podría legitimar al régimen, ya que crearía la ficción de que el Gobierno ganó las elecciones si nos ausentamos de las mesas de votación. Y a nivel internacional, donde ha sido duramente cuestionado por la violación a los Derechos Humanos y además está considerado por un dictador según los informes elaborados por organismos muy serios, quedaría como un jefe de gobierno demócrata, aunque fuese pírrica la victoria de los gobernadores de su partido.

-¿Podría tener posibilidad la candidata oficialista en Lara con la abstención?

-La almirante Carmen Meléndez no tiene el peso político suficiente para competir con posibilidades, porque haya sido declarada “madrina” de la región por Maduro, no goza de apoyo sino del respaldo económico y del ventajismo del Gobierno. Es por ello que en unas elecciones de una campaña electoral tan corta, la abstención jugaría un rol impresionante. Para la oposición, el verdadero adversario serían los sectores que no deciden participar.

-¿Cuáles son las perspectivas que observa como conocedor de la materia electoral?

-Si repteimos el comportamiento del 2012 dificilmente podríamos ganar más de diez gobernaciones; pero si ratificamos la del 16 de julio, cuando se hizo la consulta soberana y el resultado de participación fue del 67,8 por ciento tendríamos por lo menos 18 gobernaciones. Aún más: las 23 gobernaciones son posibles si superamos el máximo histórico alcanzado por la oposición, que fueron los nueve millones de votos.

-¿Cómo ve a los abstencionistas en este momento?

-Hay varios tipos de abstencionistas. Uno de ellos es el involuntario, quien no va a votar por varios motivos, como por ejemplo que perdió la cédula de identidad en un descuido o en un robo de que haya sido víctima. O el que tiene la intención de votar, pero no puede hacerlo por un error del Registro Electoral. O el que una enfermedad le impide trasladarse al centro de votación. O el que sufrió un accidente y se halla inmovilizado.

También está el abstencionista por convicción, como lo fue el Dr. Domingo Alberto Rangel o el ex guerrillero Douglas Bravo. Se trata de una persona que por principios ideológicos no vota.

Y el abstencionista circunstancial, que es temporal, y no vota por la circunstancias. Es un producto de un bajón emocional.

Y este es el caso de aquellos que estuvieron durante más de cuatro meses en la calle, protestando enérgicamente y una vez que cesó la manifestación consideran que la oposición ha pactado con el Gobierno. Y éste está atizando esa candela cuando vive repitiendo que ya se han venido celebrando encuentros con sectores que le adversan, que se va a llevar a cabo el diálogo y que hay un buen entendimiento, cuando todos sabemos que no hay condiciones para llevarlo a efecto.

“La elección de gobernadores siempre ha sido baja y el promedio de abstención es del 48 por ciento. Ese es nuestro reto”.