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Currículo escolar: ¿educación improvisada?

 

Actualmente se ha convertido en algo común dar inicio al nuevo año escolar con un modelo educativo que se desconoce, parte de lo que varios expertos en la materia consideran que se trata de una improvisación debido a que no se le da el trato adecuado para activar un planteamiento tan importante como lo es modificar el manejo de la educación media en el país.

Según lo consultado a Leonardo Carvajal, profesor y director del doctorado de educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), en los últimos 10 años el Ministerio de Educación ha planteado realizar al menos cuatro reformas en el currículo educativo.

El primer intento fue en el 2008 por parte de Adán Chávez, posteriormente en el 2013 en manos de Maryann Hanson, para el periodo 2015-2016 se dijo nuevamente que implantaría una nueva versión, en esa oportunidad con Rodulfo Guzmán como ministro. Esa vez fueron diversas las críticas y al poco tiempo de haber dado inicio a las actividades de aula, fue suspendido.

Este año nuevamente aparece la idea de modificar el diseño curricular bajo la tutela de Elías Jaua como ministro. La precariedad de la decisión generó que los señalamientos fueran retomados, considerando que se ha cometido el error que llega a ser reiterativo: no consultar el cambio.

A criterio de Carvajal “todo lo que es impuesto es malo”, y el hecho de que los educadores sientan que se está implantando algo tan importante, sin tener idea de lo que significa, genera un rechazo. Crítica que se manifiesta tanto en el pasado como en la actualidad. “Es justo lo que se critica porque el Gobierno se ha acostumbrado a dirigir al país como si fuera un cuartel”, expuso el especialista.

El profesor recuerda que si bien desde hace dos años comenzaron a tratarse ciertas modificaciones en los planteles públicos, los mismos fueron detenidos debido a un pronunciamiento realizado por el mandatario nacional, Nicolás Maduro, con la llegada de Jaua al ministerio de educación. “Fue un giro de 180°. Dijo que se trabajaría por área, física, química y biología por separado, lo hizo sin ningún basamento, echando para atrás lo que creían los técnicos y teóricos del Ministerio”.

Para Carvajal, esto se hizo más por imposición que por haber realizado algún estudio al respecto, destacando el hecho de que la unificación de estas materias es algo que se ejecuta en distintos países del mundo y ha dado un resultado positivo. Si bien el error es imponerlo y no consultarlo, para el director universitario el diseño planteado no es negativo en dicho aspecto. “Se pierde el tiempo porque se pasan dos años creando un nuevo diseño y luego no se hace”, dijo.

Consideró que no por tener una tendencia política se puede ver como malo todo lo que se genere de parte del Gobierno, no obstante, tampoco ve como positivo que no dé a conocer de manera certera cómo funcionará el planteamiento, lo que por supuesto genera incertidumbre, no solo en los docentes, también en los representantes quienes temen que sus representados tengan problemas al adaptarse a esta especie de reforma.

De tal manera “se genera una formación alocada, una absoluta locura”, resaltó a la vez que cree que esto implica una repercusión negativa cuando se ingresa en el ámbito universitario para aquellos que les ha correspondido cursar su vida ejecutiva entre tanto trajín.

Sí hay modificaciones

Luego de las distintas discusiones sobre si habría cambios o no en este nuevo año escolar, la directora de la Zona Educativa (ZE), Mirna Víes, expuso que ciertamente el plan de estudio planteado en esta oportunidad tiene ciertas modificaciones.

Se retomarán las asignaturas de física, química, inglés, biología y ciencias de la tierra de maneras individuales y no unificadas como se había establecido el año pasado. Serán 44 las horas que se cursarán semanalmente en primer y segundo año de bachillerato, mientras que para tercero, cuarto y quinto año serán 46 las horas a tratar.

Los grupos estables llevarán el nombre de grupos de creación, recreación y producción, los cuales corresponderán a aquellas actividades extra cátedras que prefiera ejecutar el alumno, Víes destacó que a pesar de no tratarse de una materia formal, igualmente se tendrá evaluación.

La directiva aseguró que los cambios se realizaron debido a que el planteamiento que se hizo para el pasado año escolar, era para observar cómo se daba el proceso. “Fue decisión producto de observaciones serias, de manera consensuada”, destacó.

Informó además que el tiempo que resta de año será utilizado para comprobar cómo se desarrolla esta nueva propuesta, esperando entonces que para enero del 2018, en caso de ser positivo el proceso, inicie el cambio en total.

Igualmente, destacó que desde ahora se encuentran realizando una consulta por vía digital a las autoridades educativas de las diferentes instituciones, no sólo en el estado Lara, sino en todo el país; esto con la finalidad de conocer las impresiones que se tengan.

Para Víes, realizar modificaciones de este tipo implica tiempo, por lo que no se puede pretender que se generen de un momento a otro.

Si bien desde la semana pasada se han generado ciertos encuentros con los docentes para dar a conocer este nuevo diseño curricular, que se asemeja al que se ha venido manejando en la última década; será en octubre cuando se inicie el ciclo de talleres generales.

Las modificaciones establecidas para el año escolar 2017-2018 para algunos docentes pueden considerarse como haber tenido la razón desde un principio, puesto que se retomó que cada materia se dé individualmente y no en conjunto como se pretendió el pasado año.

Según lo dado a conocer por Víes, este plan educativo también podría estar propenso a cambios debido a que se estará evaluando el funcionamiento “sobre la marcha”, así que dependerá de las decisiones que se tomen por parte del Ministerio de Educación.

Para los representantes también significa un respiro al ver nuevamente las materias funcionar de manera independiente, no obstante la preocupación también se da por los constantes anuncios al respecto, lo que los hace considerar que más que medidas concretas, son decisiones improvisadas que pueden perjudicar a los estudiantes que son sometidos a estos cambios continuos.