Cuba y Venezuela focos de atención en la Cumbre de las Américas

Isaías A. Márquez Díaz

Tal y como se anticipa, la situación política de un país como Venezuela, bajo una égira dictatorial, es la tónica de la discución, así como de las actividades políticas y diplomáticas en Lima,  la víspera de este encuentro de presidentes y jefes de Estado de toda América, aunque el debate político comienza desde hace unos dos meses, cuando por las violaciones constantes y recurrentes a los DDHH. Y la emergencia humanitaria sin precedentes, producto de la personalidad difícil del presidente Maduro –egocéntrica e inestable-, quien por decisión muy personal, a través de la ANC,

Convoca a elecciones, que la comunidad internacional, incluida Europa, ha criticado y censurado, dictadura cuya intolerancia análoga a la de Raúl Castro en Cuba, provocan el rechazo de los aliados de Lima en la región.

Tanto Maduro como Castro actúan al unísono, sojuzgando a la ciudadanía y sin expectativa de mejora alguna, porque dozque el enemigo exógeno –el tío Sam- no lo permite, cuando los retardatorios de un peoceso de mejoramiento está en sus idales políticos, de lograr y mantener una supuesta libertad, condicionada y chantajista, ambas en decadencia por objetar el libre albedrío y autodeterminación, aparte de la violación permanente de los DDHH., que se traduce en negación sínica de la existencia de una crisis sociopolítica, que abarca a todos los estamentos, sin excepción ni misericordia, de la que solo Dios podría redimirnos. Y, así retomar los rumbos perdidos tras una falacia y/o sofisma, con el cual se nos encandilara de la forma más simple y fraudulenta,  a través  de un razgamiento de  vestiduras y resteo de aspiraciones, propias de todo  lobo con piel de oveja, que ha costado el desmembramiento de familias e instituciones consolidadas.