CERÁMICA INDÍGENA WAYUU  (ATÛKAA AMÛCHI) – Por Aritina Fernández

 

Durante los días 21 y 22 de marzo de 2018, se realizó el evento ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES -LAS MUJERES PROPONEN-, en la ciudad de Caracas. En el mismo Aritina Fernández, digna representante de los ciudadanos Wayuu, presentó el siguiente escrito, que con un lenguaje sencillo, delicado y humano nos dibujó la importancia del barro y la cerámica en la cultura Wayuu y su similitud con la vida de la mujer, principal proveedora de principios y valores familiares. 

 

Participación: Lcda. Educación, Mgs. Aritina Fernández

Indígena Wayuu

 

LAS MUJERES PROPONEN, CULTURA Y VALOR

Hablar de cerámica es nombrar a nuestra madre tierra, quien nos fecundó con nuestro padre Juya, para hacerse conocer.

Durante las horas infinitas de la infancia, las niñas Wayuu se mantienen al margen de las responsabilidades que por  ser mujeres tendrán que aceptar, guiando y cuidando a su respectivo clan. En sus caserías  de juegos no pueden evitar el contacto con la esencia de sí misma con el encuentro inevitable de la tierra y la lluvia. A la arcilla se le otorga el rango de abuela.

Solo manos femeninas pueden moldear el barro, besarlo con las yemas de sus dedos y enamorarlo con susurros que parecen oraciones leves, para formar reliquias que finalmente serán parte de la cotidianidad del clan. Con la amûchi (cerámica) las mujeres retoman su poder ancestral imprimiéndole lo sagrado de sí misma.

Los secretos del mítico oficio Wayuu  fueron descubiertos por la legendaria akumajaa, quien viajó por toda la guajira en busca de conocimiento sobre la amûchi.

La lectura de los símbolos le fue revelada, las formas geométricas, las líneas y los colores los fueron recopilando en su memoria y comprendió la importancia del agua y de las brazas. Después deambulo de pueblo en pueblo tratando de ser perdurable de su sabiduría.

La cerámica como se ha dicho anteriormente es manipulada por la mujer, puesto que la arcilla también es una mujer Wayuu, con quien se conversa, se brinda y a la cual se trata con un cuidado especial, por su condición  de ser femenina. De aquí la importancia de la extracción de la arcilla, para luego moldear las piezas que utiliza cada clan. Cada una de ellas se diferencia de las otras por las cadenas que las mujeres les tallan en el cuerpo. Las cruces en una o dos cadenas representan al clan y el respectivo status  social, el cual es considerado como una marca familiar, debido a que hace referencia al territorio, la riqueza y el prestigio.

De igual forma, se tiene la importancia en cada pieza, según su uso utilitario y funeral.

La cerámica tiene un uso extraordinario para lo espiritual, religioso, que acompaña su maravillosa simbología a través de los relatos de los fenómenos naturales y la cosmovisión del Wayuu.

Cuando nos referimos al barro nos referimos a nuestras vidas. El cual es el más sólido de la vida acumulada a través de los tiempos sepultados. El barro estocar, corresponder, rescatar, renacer, pensar en la tierra y por la tierra. El barro es fuente inagotable.

El barro nos reconcilia con nuestra memoria ancestral y nuestra personificación para la perpetuidad de nuestra cultura, a través de la hermosa cerámica.

Narrado por: Dorila Echeto, de la Comunidad Guarero. Guajira Venezolana

Escrito por Aritina Fernández. Wayuu, Clan Uliana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cultura wayuu tiene predeterminado los roles por género y actividades socioeconómicas y socioculturales.

  • En la comunidad, la abuela materna es la depositaria de las tradiciones, los preceptos morales y las normas de conducta.

 

  • El tío materno es la máxima autoridad. Aquí el aprendizaje se orienta desde temprana edad hacia la formación integral.

 

  • y se considera fundamentalmente el papel que constituyen los padres, abuelos y tíos, como los encargados de enseñar y orientar la formación para el trabajo, así como las prácticas culturales y productivas.

En el proceso formativo de la vida, se mantiene:

  • Las formas de enseñanza vivenciales, por trasmisión oral, el lugar de la comunidad en la educación, donde el objetivo del aprendizaje es el bienestar social y la convivencia, el proceso de formación se realiza desde las personas que transmiten los conocimientos, la familia y la comunidad

 

  • La educación en, para y con la vida es un proceso que se desarrolla en forma constante para los wayuu.  Por eso la enseñanza para los wayuu, no está restringida en el tiempo ni espacio, ni a contenidos específicos ya que el objeto central de toda esta experiencia educativa, es la formación integral.  Algunos casos especiales requieren espacios específicos, tales como la enseñanza del arte del tejido, el arte del fuego, la preparación de las plantas medicinales, la iniciación de la mujer, la iniciación y formación de la Ouutsu, la formación del palabrero o Putchipu’u, entre otros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como propuestas tenemos:

 

  • Es impostergable el uso y mantenimiento del idioma indígena, mediante su presencia en las organizaciones e instituciones públicas y privadas, fundamentado en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, los idiomas indígenas tienen reconocimiento oficial y además de ser patrimonio cultural de la nación y de la humanidad (art, 9), fomentando en todo momento la transmisión del idioma.

 

  • En el art: 121 de la Constitución se consagra el derecho de los pueblos indígenas a una educación propia, de esta forma, se reconoce la existencia de una manera de aprender a ser, conocer, hacer, reflexionar y convivir, propia de cada uno de los pueblos indígenas, plasmada en su historia sagrada, garante de sus formas de organizaciones sociales y políticas y de su proyecto histórico como sociedad diferenciada.

 

 

  • Cada individuo y miembro de la familia wayuu, mantiene y desarrolla por siglos de generación en generación, su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores, espiritualidad y sus espacios de convivencias y costumbres. Por lo que nos corresponde a nosotros ahora, fomentar la valoración y difusión de esas manifestaciones culturales para que nuestra comunidad wayuu continúe ese proceso vital de formación desde la misma cultura.

 

  • Proponer espacios para la deliberación e intercambio  sobre los fundamentos filosóficos, políticos y sociales de la interculturalidad.

 

  • Propiciar espacios, reflexivos, creativos y de dialogo que permitan aportar desde una visión intercultural aprendizajes de experiencias de las comunidades indígenas.

 

 

  • Fortalecer en las mujeres indígenas las actitudes y aptitudes necesarias para asumir el reconocimiento de la diversidad cultural en su acción cotidiana,  laboral y profesional.

 

  • Conformar consejos de anciano, liderado por las mujeres indígenas. Establecido en la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas.

 

  • Capacitar y formar al funcionario, en los derechos humanos, al trato y respeto de las comunidades indígenas.

 

  • Implementar programas de capacitación y orientación en los derechos de la mujer indígena.

 

 

  • Recopilar, publicar y divulgar los resultados de las experiencias y temas tratados presentados en la convención a fin de contribuir con materiales teóricos-prácticos que apoyen el proceso de formación de las mujeres.