Asesinan a taxista merideño y son atrapados por las autoridades

 

 

**** El trabajador merideño fue maniatado y enterrado por los delincuentes quienes creyeron que no serían descubiertos

 

 MÉRIDA DIGITAL

Judith Vega

 

Por algo el dicho popular reza ‘Entre cielo y tierra no hay nada oculto’ y eso precisamente aplica al vil asesinato del trabajador merideño José Mario Varela Molina, de 28 años, cuyo cuerpo fue localizado el miércoles de la semana pasada, medio enterrado y atado de manos y pies, en una fosa en el barrio Mijaguas, del municipio Barinas, en el homónimo estado llanero.

La triste historia de José Mario Varela se inició hace unos 22 días, cuando dos sujetos le solicitaron sus servicios como trabajador del volante para que los llevaran a Barinas. El joven, quien residía en la ciudad de Ejido, municipio Campo Elías, accedió a la solicitud y emprendió viaje a bordo de su camioneta marca Daihatsu  modelo Terios, color plata, placas AD129WV, sin sospechar que era su último viaje. El viaje a la eternidad.

Sus familiares se preocuparon con el pasar de los días, pues no tenían noticias del joven. Trataron de ubicarlo mediante llamadas a su teléfono pero nunca contestó, hasta que decidieron acudir al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Mérida, para reportar su desaparición.

Al contar la historia, los sabuesos de Mérida se comunicaron con sus colegas de Barinas, quienes se abocaron a la búsqueda del muchacho. Localizaron la camioneta, totalmente desvalijada, en una zona boscosa en la carretera que conduce al sector La Luz, en el municipio Obispos de Barinas.

Posteriormente, ubicaron a los asesinos del joven quienes fueron  identificados como Gregorio La Cruz Sánchez, de 28 años y Samuel David Araque Nava, de 21 años, constatando que la pareja tienen antecedentes policiales por el delito de robo de vehículos.

Tras arduos interrogatorios, los hombres confesaron el crimen e indicaron el lugar donde enterraron el cadáver y llevaron a los investigadores hasta el sitio. Allí confesaron su responsabilidad y su participación en otros delitos utilizando un vehículo Volkswagen, el cual también fue localizado.

La carrera delictiva de los delincuentes llegó a su fin pues deberán pasar varios años de su vida tras las rejas, entre tanto una familia merideña llora la desaparición física de su ser querido.