58 presos del CICPC resultaron con heridas en brazos y piernas y dos con traumatismos luego del motin

 

JUDITH VEGA

MÉRIDA DIGITAL

FOTOS: JORDIN MORALES

 

En horas del mediodía de este lunes, reclusos que se encuentran en las instalaciones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Mérida, ubicado en la avenida Las Américas, frente al Circuito Judicial Penal de Mérida, originaron un motín con quema de colchones debido a maltratos que reciben por parte de los funcionarios. y el hacinamiento reinante en el lugar donde se encuentran 120 personas.

Los presos anunciaron, posteriormente, el desarrollo de una huelga de sangre con la finalidad de obtener respuestas favorables a sus planteamientos.

El motín concluyó aproximadamente a las 6.00 de la tarde, luego que funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), tomaron control del sitio con uso progresivo de la fuerza, lo que permitió atender a 58 internos quienes presentaron heridas con armas blancas en brazos y piernas, mientras que dos resultaron con distintos traumatismos.

En el lugar actuaron cuatro oficiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) al mando del Comisionado Rivero; 18 funcionarios del Cuerpo de Bomberos al mando la Mayor Alvis Aldana, quienes se presentaron en las unidades Lince 73, 74, 91, B-090 y Rescate-01; 35 efectivos de la GNB al mando del General Pernia Perdigon; 10 uniformados de la Policía de Mérida al mando del Comisionado: Jesús Nava en la unidad Tango-13; 40 funcionarios del CICPC al mando del Jefe Región, Comisario Rubén Ruiz; 10 Médicos del CICPC; siete oficiales SAR de Protección Civil al mando del coordinador del área prehospitalaria Oficial SAR-I Yeison Ramirez, en la unidad Rojo-14.

Lacrimógenas contra los familiares

Familiares de los reclusos que se encontraban en las afueras del CICPC fueron atacados con bombas lacrimógenas, lo que les obligó a abandonar la zona y ubicarse en las inmediaciones de los tribunales penales y el Mercado Municipal.

Algunas personas señalaron que “los presos del CICPC son maltratados continuamente por los funcionarios, humillados y son objeto de burlas. Sin causa conocida, no reciben la comida que les llevamos o si no, sencillamente no la entregan. Ya los presos están cansados y nosotros también”, dijo uno de los informantes cuya identidad se reserva.